
Mai-Elka Prado, panameña en corazón y en piel, cree fielmente que el arte se hizo para compartir momentos íntimos. En el 2012, comenzó el Afro-Latino Festival en la ciudad de Nueva York con el fin de crear un punto de encuentro para todxs lxs afrolatinxs de la Gran Manzana. Ocho años después, el festival es reconocido por sus aportaciones culturales y su trabajo en conjunto con organizaciones sin fines de lucro en Latinoamérica.
Actualmente, la organizadora cultural entra en una nueva etapa de su carrera y comienza a probar las aguas como cantante. Su primer sencillo, ‘Cuidao’, nos muestra la vulnerabilidad y conexión espiritual que preserva Mai-Elka con sus ancestras.
En conversación con Natalia Merced, Mai recuenta su desarrollo en las artes, las veredas escurridizas que transcurren lxs afrolatinxs cuando se mudan a la diáspora y el desarrollo del Festival Afro-Latino.
NM: Eres una persona bastante conocida en Nueva York por tu trabajo como coordinadora cultural, pero en Puerto Rico no. Así que, quisiera comenzar pidiéndote que me hables de ti. ¿Eres de Panamá, cierto?
MEP: Sí. Nací en un lugar que se llama el Marañón que es predominantemente afrodescendiente. Viví ahí hasta los cinco años, frente al mar. Tengo muchos recuerdos de ahí. Después nos mudamos para otro vecindario y fui a escuela privada con mucho sacrificio de mis padres.
Luego fui a la Universidad a estudiar Derecho, pero me di cuenta que esa vuelta no era para mi. Siempre he tenido una vocecita en la cabeza que me decía que el arte era lo mío. Crecí dentro de las prácticas budistas. Había un centro budista que era un centro cultural también. Ahí estuve expuesta a mucho de lo que es producción de arte desde una perspectiva que no juzga a la persona que está en el escenario. La creencia es que no estás ahí para brillar, sino para compartir. Siento que eso se quedó plasmado en mi mente porque creo mucho en que el arte es para compartir un momento. Para expresarte, siempre con ese respeto.
NM: ¿Cómo llegaste a la música y a ser organizadora cultural?
MEP: Yo crecí en esto. A pesar de que tenía conocimiento de producción tras bastidores, sentía que había una desconexión con mi propia Negritud. Las cosas cambiaron cuando llegué a Nueva York en el 2005 porque ahí comencé a extrañar mi país y su cultura.

NM: Hablando de esa nostalgia de la diáspora, dijiste en una entrevista que el término afrolatinx es uno que se usa en Estados Unidos, mas no en Latinoamérica y pienso que es muy cierto. En Puerto Rico se utiliza por la influencia estadounidense que es resultado directo del coloniaje. ¿Cómo tú ves esa dicotomía entre lxs afrolatinxs de la diáspora y lxs que viven en su país de orígen?
MEP: Para mi yo siempre fui negra y panameña. Cuando llegué a Nueva York yo era latina, mujer, negra… y entendí que estaba viviendo en un país que me ve por un lente completamente distinto al que yo misma me percibía. Es un lente tan discriminante que la persona queda completamente fragmentada.
También noté que estando en Panamá hubo muchas cosas que ignoré porque pensé que no tenía que darles atención. Cuando era discriminada, lo descartaba. Cuando llegué a Estados Unidos fue que pude reconocer que era discriminación.
Cuando estaba en la escuela, yo usaba mi afro. Una vez, la directora me llamó a su oficina y me dijo que tenía que llegar con el cabello alisado o ya no podría estudiar más en la escuela. Yo, de pequeña, pensé que era injusto pero lo dejé pasar. Mirando para atrás es que me doy cuenta que me estaban discriminando.
Para mi, A Seat At The Table is not being the token. Yo estoy tratando de crear a seat that’s just a seat where you can be black like everybody else at the table. It’s about building the table and the chairs, and sitting on it and enjoying the product of your work.
NM: ¿Cómo surgió el Afro-Latino Festival?
MEP: El festival ahora cumple su octavo año. Nació del deseo de conectar con otrxs afrolatinxs y también porque sentía que la conversación sobre la Negritud y afrolatinidad era bien académica. Dentro de las artes, sentía que no había suficiente representación en Nueva York.
NM: ¿Qué es el Afro-Latino Festival?
MEP: Es una reunión anual que se dedica a sobresaltar la raíz de la cultura afrodescendiente. Reconocer, afirmar y celebrar las raíces afro en todo Latinoamérica. Tenemos presentaciones en vivo y los AfroLatin Talks que son conversatorios con personas de todo tipo de trabajo.
Tenemos mucho en común lxs afrolatinxs, aunque todxs seamos de distintos países. Las experiencias son muy similares y eso nos ayuda a conectar. Definitivamente es un punto de encuentro para tener estas conversaciones, conocernos y network. También hay mucha conversación de auto-reconocimiento. Algunas personas se me han acercado a decirme “me encanta que estoy alrededor de gente that look like me”. Yo me quedo como que… “really, you’ve never felt that?”
NM: Me gusta que menciones eso de la gente que no ha estado rodeada de personas que se parecieran a ellxs porque yo crecí en escuela privada donde la mayoría de mis compañerxs eran blancxs y cuando llegué a la Universidad de Puerto Rico fue la primera vez que tuve un grupo de amigxs donde la mayoría éramos negrxs.
MEP: Same thing here. Ahora I’m like black on black on black on black, jajajaja. Tengo amigxs blancxs porque sé escogerlxs. Les he hecho pruebas, le he tirado bombas y como quiera saben responder de una manera sensible. Al menos quiero ser amiga de una persona blanca que entiende y rechaza su privilegio blanco. Yo tengo amigxs de todos lados, pero my black friends son familia.

NM: Yo agradezco tanto que pude conseguir ese espacio porque pude hablar con personas que me entendían y fue sanador.
MEP: Lo mejor es que no les tienes que explicar nada porque ellxs saben, that’s the beauty of it. It’s about belonging in a space.
Cuando hablamos de A Seat At The Table, no queremos una silla en la mesa blanca y ser la única persona negra. Para mi, A Seat At The Table is not being the token. Yo estoy tratando de crear a seat that’s just a seat where you can be black like everybody else at the table. It’s about building the table and the chairs, and sitting on it and enjoying the product of your work. Hemos sacrificado tanto para construir nuestra propia mesa. Yo impulso a todo el mundo a que usen sus talentos para crear espacios para ustedes mismos y después inviten a lxs demás.
Dije una vez algo parecido en una conferencia y una muchacha dijo “or don’t do anything, you don’t have to be amazing”. Y yo entiendo el pensamiento, pero a la misma vez no lo entiendo.
NM: Creo que entiendo por dónde viene. Es como durante las protestas, que muchas personas negras se alejaron de las redes y decidieron no escribir sobre el tema porque decían “Yo no tengo que hacer una declaración, yo no tengo que ser vocal en todo lo que es sobre Negritud. Yo vivo esto todos los días.”
MEP: Muchas de las personas en las protestas eran blancas porque es su turno poner de su parte. Nosotrxs hemos estado trabajando. Ahora le tocaba a la sociedad blanca poner su pie adelante y decir “Ok, entendemos que esto está mal.”

NM: Te quería preguntar sobre eso porque lxs afrolatinxs estamos en una posición muy peculiar. Tenemos esa dualidad de que no tan solo enfrentamos racismo y brutalidad policiaca, también enfrentamos las leyes anti-inmigración. Es aún peor, y no veo que se hayan integrado esas dos realidades que viven en la intersección afrolatina.
MEP: Sería encantador también meter eso en la conversación, pero pienso que aquí es un paso a la vez. Lo que sí debemos hacer como comunidad es seguir hablando de estos temas para que cuando llegue el momento –ya sea nosotrxs o la próxima generación– la información sea diferente. Sea más positiva. Todavía estamos luchando con que lxs afroamericanxs nos reconozcan como negrxs y que lxs latinxs nos reconozcan como latinxs.
NM: ¿Has pensado cómo el festival puede acercarse a los países de Latinoamérica?
MEP: Nosotros tenemos muchas alianzas con diferentes organizaciones sin fines de lucro en Latinoamérica; en Panamá, Colombia, Perú, Brasil, Nicaragua, Uruguay y más. Estamos conectados. No estamos tratando de resaltar una conversación desde el lente norteamericano. Nuestros temas y nuestra misión está informada alrededor de estas organizaciones y la misión de ellos. Hacemos curadurías juntos, recaudación de fondos y ellxs nos dicen si hay algún tema que quieren resaltar. Buscamos proveer ese spotlight que necesitan.
NM: ¿Cuál es el próximo paso para el festival?
MEP: Estar en diferentes países y ciudades. Lo visualizamos yendo a Miami, Puerto Rico, Atlanta, Panamá, Colombia, donde sea. ¡Estamos en todos lados! La necesidad está.

NM: Cambiando de tema. Cuéntame de tu sencillo ‘Cuidao’.
MEP: Yo llevo cantando por mucho tiempo pero este es mi sencillo debut como solista. Estoy muy feliz y emocionada. Soy un poco tímida y me da dificultad promocionarme yo misma, jajajaja. Es simplemente mi regalo para las personas, para cualquiera que se tope con ella.
NM: ¡Me encantaron los visuales con el ojo en la parte de atrás de la cabeza! ¿Qué estabas tratando de comunicar?
MEP: That was all me. Yo estaba en el tren y ya tenía la canción en la cabeza. Me preguntaba: ¿Qué quiero representar? No quiero ser estereotípica. Quiero presentar los dos lados de mi, la introvertida y la extrovertida. Decidí que quería hacerme un photoshoot y que quería un ojo en la parte de atrás de la cabeza. Es una forma de mostrar mi vulnerabilidad como ser humano y como negra porque tengo que watch my back. Pero también para enseñar cómo el espíritu trabaja a través de mi. Así que, quería mostrar la vulnerabilidad, dualidad y esa travesía artística de poder descubrirte y expresarte libremente. El ojo es como que “I see you and you see me. You be careful with me and I’ll be careful with you.”
Además, el headpiece son caracoles y los caracoles son símbolos de feminidad, poder y fortuna. De Asia y de África traían esos caracoles y se usaban como dinero en América. Ese era el dinero que nuestros ancestros usaban. También era decoración del cabello y para la lectura de los caracoles, así que tiene una connotación religiosa a su vez.
NM: ¿Estás trabajando más música? ¿Podemos esperar un EP?
MEP: Por ahora voy a lanzar sencillos poco a poco y algunas colaboraciones con artistas que amo.
NM: ¿Cómo describirías tu identidad musical?
MEP: Yo tengo una voz que puede prestarse para muchas cosas. No he descubierto completamente mi flow y no quiero ponerme un label. Como negra, ya estoy harta de los labels. Voy a lanzar música honesta y cosas que siento que son correctas compartir con los demás. No me interesa label mi música porque al final del día va a ser urbano o latino. Why even bother? Si es para un Grammy, puede ser que reconsidere lo que acabo de decir, jajajajaja.
Pero te digo los elementos musicales que me llenan. Me gusta el folclor, el bullerengue, la música interiorana de Panamá, la salsa, los boleros y el flamenco aunque no estoy en esa vaina de “la madre patria”.
Creo que me gusta el flamenco porque es un sonido negro. Es intenso, es sobre proyectar y soltar al mismo tiempo. Me gusta mucho porque puedo apreciar el alma negra que tiene. También me gusta el R&B y el reggae en español, como toda panameña.
NM: Lo último que te quiero preguntar es cuál es el próximo paso para ti como persona, cantante, organizadora cultural. ¿Qué es lo próximo?
MEP: Lo próximo es seguir adaptándome. Seguiré haciendo mis listas de metas y sueños, y veré cómo puedo materializar cada uno de esos sueños. Eso siempre es lo próximo. ¿Cómo proyecto? ¿Cómo puedo manifestar mis deseos y cómo puedo integrar eso para otros? I’m a very selfless person, y siempre tú vas antes que yo. Tampoco es que yo me dejo pisotear, pero la empatía es súper importante para mi porque te fuerza a entrar y controlar tus emociones.

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