El Pacífico Colombiano o el África de Colombia, como le dice Kissy Perea, está desbordándose de talento y riqueza musical. Sin embargo, muy poca atención mediática se le dedica a este hub de cultura afrocolombiana. Kissy Perea, fundadora de Roots Entertainment, está dando la batalla por su gente. Con programas como Afrobeat: Un encuentro con la cultura, Afrobomm en el Bogotá Music Market y Roots Entertainment, la gestora cultural dedica su carrera profesional a visibilizar todxs lxs artistas que salen de los pueblos negros de Colombia. 

Su amor por la tierra de sus padres, Chocó, se nota en cada anécdota que comparte sobre su trabajo en la industria. Esos lazos la han mantenido enfocada en una meta: llevar la música afrocolombiana a nivel internacional. En conversación con Diarios Negros, Kissy nos habló sobre todos los caminos que la llevaron hasta fundar Roots Entertainment, nos educó sobre la música afrocolombiana y compartió sus planes futuros para convertirse en una fuerza imparable en la industria musical. 

NM: Háblame un poco sobre ti. ¿De dónde nace tu amor por la música y la gestión cultural?

KP: Una pieza clave en mi desarrollo es que mi padre es músico. Mi padre fue compositor y músico por más de 30 años y fue parte de la construcción de la historia de la música colombiana. Muchas personas de mi familia están envueltas en la música. De hecho, Goyo y Slow de Chocquibtown son mis primos. Siempre desde chiquita he estado muy ligada a la música y a los medios. 

Fui a la universidad a estudiar Comunicación Social y Periodismo porque esa es otra de mis pasiones. No terminé la universidad por asuntos económicos, pero seguí ahí. Yo siempre he dicho que donde mejor aprendes es en la universidad de la calle. Luego, empecé a indagar más sobre la música y a trabajar con artistas como asistente. Los acompañaba a meet & greets, reuniones, ruedas de prensa y demás. Más tarde, conocí a un chico que se llama Miguel Cardenas que fue el que me dio la oportunidad de incursionar en la radio. Rápido dije que sí porque yo crecí en Bogotá —que es una ciudad blanca-mestiza—, pero mis padres son de Chocó. Durante toda mi vida me pregunté qué pasaba con la cultura negra en Bogotá. ¿Qué pasaba con nuestra música, comida, cultura y tradiciones? ¿Por qué la gente no conocía sobre nosotros y nuestra historia? 

Decidí que íbamos a hacer un programa de radio en donde yo pueda mostrar la cultura de mi comunidad negra y todas las comunidades étnicas de Colombia. Por ejemplo, los raizales —que son una comunidad negra pero se identifican como raizales— y los palenqueros que son los caribeños del norte. Ahí también está La Guajira, Santa Marta, Cartagena, Barranquilla y sobretodo San Basilio de Palenque que ahí es donde comienza la historia negra porque fue el primer pueblo cimarrón en librarse de la esclavitud. Siempre quise contar esta historia por medio de la música. 

El programa se llamó Afrobeat: Un encuentro con la cultura. Duró dos años al aire. Se me abrieron muchas puertas gracias a esto. Conocí muchos artistas, gente de los medios y de la industria de la música. Me enamoré de la industria de la música. En Colombia, no hay muchas mujeres empresarias de la música y menos aún mujeres negras. Siempre nos ven como la cantante. Me ha pasado que voy a un evento y me preguntan: “¿Qué cantas? ¿Cantas reggae, dancehall, reggaetón, salsa?” y yo: “No, yo no canto nada. Yo soy la manager.” Me encanta eso, saber qué es lo que pasa detrás del éxito de cada artista. Yo quiero ser parte del éxito y del progreso de los artistas. Especialmente los artistas de mi comunidad. 

En la mayoría de los pueblos negros latinoamericanos, y en todo el mundo, las oportunidades son pocas y los accesos también. Aproveché el espacio y la visibilidad para darle plataforma a todos estos chicos que venían haciendo música. La gente comenzó a escuchar a estos artistas y conocerlos. Ahí fue que yo me posicioné como un agente cultural y de cambio. Además, empecé a vincularme con festivales culturales. Especialmente con el Petronio, que es el festival de música negra más grande en Latinoamérica. 

Ya llevo casi 10 años en toda esta carrera de la industria musical. Igualmente,  hace 6 años comencé a producir un showcase que se llama Afrobomm, que es parte del Bogotá Music Market. Creé el showcase con el mismo fin, que estos agentes tan importantes que se presentan en el Bogotá Music Market conozcan a los artistas afro, raizales y palenqueros para que ellos también tuviesen la oportunidad de viajar tocando su música. Mi mayor satisfacción es ver a la gente que he ayudado lograr sus sueños. 

NM: ¿Cuál es la composición musical de las comunidades negras en el Pacífico colombiano?

KP: Está la chirimía que es de Chocó, está el currulao que es de Chocó y del Cauca e incluye marimbas, cununos, guasas y bombos. También está la salsa choque que es una mezcla de salsa y reggaetón. Es muy bacana y se hizo famosa en un mundial de fútbol en donde la selección colombiana cada vez que metían un gol bailaban salsa choke. [Se ríe] 

Además, está el baile exótico que es uno de los géneros más jóvenes y autóctono de la comunidad negra. Nació en Buenaventura, que es un municipio del valle del Cauca, pero se fortaleció cuando llegó a Chocó. Se popularizó por el amor a los bailes de Michael Jackson. Está también el mapalé que es de la costa del Caribe y está muy ligado a la danza africana. La cumbia también tiene una historia muy bonita. La cumbia nació cuando los africanos e indígenas querían cortejar a los españoles. Bailaban con faldas grandísimas alrededor de la playa para cortejar.

NM: Me encanta. Quisiera poder tomarme mi tiempo de estudiar todos estos géneros del Pacífico y el Caribe negro porque hay tanta riqueza. 

KP: Sí, ¡el Caribe es muy rico musicalmente! De hecho, en Chocó aman a Tego Calderón y una de las primeras canciones que escuché fue Loiza. De ahí me enteré de Loiza, el pueblo negro de Puerto Rico y la bomba. 

Tego vino por primera vez al Chocó porque una iglesia lo trajo, no sé si sabías eso. [Se ríe] Era una vaina de no creer. Lo llevaron a Quibdó —que es la capital de Chocó— y ahí montaron un concierto. La gente se volvió loca comprando tickets. Llegó el día del concierto y Tego ni sabía que era un pueblo negro. Cuando Tego los vio, no lo podía creer. Dijo: “Bueno, yo no hago el concierto hasta que quiten todas esas vallas de acá porque este concierto a partir de ahora es gratis.” Eso fue histórico. No cabía ni un alma. Él dijo en una entrevista que había sido una de las mejores experiencias y uno de los mejores conciertos de su vida porque quería cantarle a su gente negra. Yo amo a Tego y aquí todo el mundo lo ama. Muchas de nuestras influencias musicales han sido gracias a Tego y lo que ha venido de Puerto Rico. 

La realidad es que nosotros vemos a Puerto Rico como familia en la música porque nos han inspirado e influenciado muchísimo, desde la salsa hasta el reggaetón. Es muy normal entrar a un bar y encontrar banderas de Puerto Rico y de Cuba también. 

NM: ¿Qué te impulsó a fundar Roots Entertainment?

KP: Primero, porque la emisora cerró y no tenía más espacios radiales donde la gente me prestara su cabina para grabar mi programa. Segundo, porque quería abarcar más personas y la realidad es que mucha gente ya no escucha radio. Quería llegar a más espacios culturales y mostrar el contenido de una manera más dinámica. Quería interactuar más con la gente, conocer más espacios culturales y llegar a estos nichos que no están usando la radio. 

También quería promover mi imagen y demostrar que era una mujer la que estaba detrás de todo esto. Todavía me pasa que me escriben al correo de Roots y me dicen “hey, bro”. Es muy claro que la industria musical siempre ha sido machista. Quiero mostrar que las mujeres podemos ser manager, promotoras y otras posiciones que no es solo cantante y bailarina. 

NM: Háblame de Roots Entertainment. ¿Cuál es el concepto y meta de la compañía? ¿Qué servicios ofrecen?

KP: Roots nació como una plataforma en donde cualquiera puede mostrar su talento. Obviamente el enfoque siempre va a ser afro porque esa siempre será mi línea. Ahora no solo muestro música, también muestro arte, fotografía, escritura y más. Exponemos a gestores sociales que están haciendo cosas importantes en sus territorios. Además, hablo sobre saberes ancestrales que la gente no conoce como platos tradicionales, la razón de los turbantes y las trenzas, la historia detrás de los bailes, etc. Ha sido chévere porque la gente ha aprendido mucho. Aparte de entretener, quiero educar. En la escuela no enseñan sobre esa parte de la historia. 

Aparte de ser una plataforma de visibilización, tengo un portafolio de servicios. Ofrezco servicios de asesoría y la asesoría va desde cómo dirigir tu proyecto hasta asesoría legal; todo lo que tiene que ver con derechos de autor, editorial y cómo registrar tu música. Además, hago trabajos de prensa y medios de comunicación, tour management, producción audiovisual y musical, community management, redacción de comunicados de prensa y mucho más. Detrás de todos estos servicios yo tengo personas que son aliadas. Por ejemplo, yo no soy productora pero tengo varios estudios en donde el artista puede escoger a cual ir. No quería que Roots fuese solo una plataforma de visibilización, quiero brindar mi conocimiento.  

NM: ¿Cuál es tu meta a largo plazo con Roots Entertainment? 

KP: Ser el sello discográfico más importante de Latinoamérica, quiero tener un imperio. Punto final. [Se ríe] Que Jay-Z me llame y me diga “Quiero trabajar con Roots.” Quiero tener sedes en Londres, en Puerto Rico, Estados Unidos, en los territorios negros de Colombia y más. Además de sello discográfico, quiero que también sea un medio de comunicación con su estudio de televisión, cabina de radio, departamento de prensa e incluso veo a Roots ofreciendo cursos. 

NM: ¿Qué entiendes que hace falta para que lxs artistas afrocolombianxs y la música afrocolombiana tenga más popularidad?

KP: Apoyo, mucho apoyo y mucha educación. Hace falta educación musical y más acceso a oportunidades y tecnología. En nuestros territorios la tecnología es muy precaria. También hace falta más apoyo de los medios de comunicación, de los agentes, de los periodistas. Siempre que voy a un medio con un artista nuevo me preguntan quién es y empiezan a poner excusas de que no es muy comercial o no es muy conocido. Me dicen que están buscando otro tipo de artista, pues okay, ¿qué estás buscando? 

A la música afrocolombiana le hace falta apoyo, apoyo, apoyo. Le quiero dar las gracias a Chocquibtown porque ha llevado a los artistas negros y la música afrocolombiana a un nivel internacional. Siempre han metido en su música su sello del Pacífico, su sello negro y su lucha. Incluso, los sonidos que ellos incorporan con lo urbano son de currulao y de chirimía. El problema ahora es que los medios no le quieren dar más acceso a otros artistas negros porque no son Chocquibtown. Eso es lo que quiere lograr Roots, darles la oportunidad de exponerse. 

NM: Entiendo perfectamente lo que dices, se vuelven el token black group. Como si son el único grupo negro que puede existir en la música popular y ya los medios cumplieron con su cuota de artistas negros. 

KP: ¡Exacto! Es como que: “Aquí tienen a su artista negro, ¿qué más quieren? ¿Pa’ qué joden tanto?” Claro que no, ¡queremos más! Pero sí, hay que darles las gracias por abrir las puertas. Incluso, yo salgo de Colombia y la gente no sabe que existe el Pacífico Colombiano, no sabe de Chocó, no saben tantas cosas. El Pacífico Colombiano es inmenso, es el África de Colombia porque la riqueza es increíble. Es un placer poder usar Roots para darle espacio a estos artistas que vienen inspirados por Chocquibtown. 

Ahora que conoces a la mente maestra detrás de Roots Entertainment, dale oído a este playlist de artistas colombianos alternativos curado por el equipo de Roots.

Natalia Merced