Fotografía: Robinson Rivera Matos
Entrevista: Natalia Merced
Introducción: Juán León Ricart
Ana Castillo Muñoz actúa desde la palabra. Mujer hecha verbo, fundó su blog Con el verbo en la piel en 2016 con la intención de validar su propia sexualidad. Sus letras en seguida tomaron vida, convirtiendo cada entrada en un espacio seguro que explora las cuestiones del placer, el cuerpo y la identidad con extrema naturaleza — sin tabúes ni antifaces.
Hoy, Ana es un vivo ejemplo del orgullo negrx, formando parte de un grupo de mujeres pioneras liderando la conversación sexual e interseccional en Puerto Rico. Pero, sobre todo, es un símbolo de liberación que inspira a una innumerable cantidad de personas todos los días. Y nosotrxs tuvimos la dicha de compartir con ella.
En conversación con Natalia Merced, Ana nos habla sobre su trayectoria como escritora, trabajos y colaboraciones más recientes, y lo que guarda el futuro para ella y su proyecto.
NM: Ana, originalmente quería que escribieras algo para Diarios Negros, pero cuando salió la idea de A Seat At The Table pensé en ti. Creo que estás demasiado dura como para sencillamente ponerte a escribir.
ACM: ¡Ah, wow, gracias!
NM: Sé que eres periodista, escritora y que has hecho un poco de todo en las comunicaciones. Pero quiero saber cómo tú te describirías.
ACM: Yo me describo como una persona bien intensa y apasionada. Sobre todo, determinada y contundente. Que cuestiona mucho. Hago muchas preguntas pa’ mí y pa’ los demás con la idea de poder entrar en un proceso de profunda reflexión, reconociendo específicamente de dónde y cómo vengo.

NM: Claro. Y creo que todo eso se traduce a todo lo que es tu trabajo. Yo te di follow hace poco en Twitter y tus tuits están tan on point.
ACM: [Se ríe] ¿Sabes qué? Es bien interesante porque antes yo tuiteaba un montón. Pero después le bajé porque Twitter es bien drenante; carga un montón y consume mucho tiempo. Pero he vuelto a tuitear últimamente y ha sido bien intenso. Especialmente ahora con los comentarios que hice acerca de Bad Bunny y las letras de Black Lives Matter, que yo zumbé fuego por ahí pa’ bajo.
NM: Háblame de eso. Yo rápido te defendí porque era bien cierto lo que estabas diciendo.
ACM: Muchxs perciben a Bad Bunny como una persona intocable, a quien no se le puede cuestionar nada, como si fuese el salvador del pueblo. Por eso ese día fue tan intenso. Pero me mantuve firme. Ni pa’l carajo iba a borrar los tuits, eso se queda ahí porque eso es lo que es. A la gente luego se le olvidará quién soy, así que yo tiro pa’ lante. Y hago las preguntas que tengo que hacer. Y ya.
NM: Ese día caí en cuenta que muchas de estas personas no negrxs que dicen ser aliadxs lo que quieren es poder check off a Bad Bunny de su lista de artistas que apoyan causas como la nuestra, sin importar realmente lo que él está diciendo ni las acciones que está tomando. Si de verdad a ellxs les importara nuestro movimiento, escucharían lo que tenemos que decir. Y entenderían que estamos en la posición para fiscalizar lo que los artistas hacen.
ACM: Podemos fiscalizar a Bad Bunny y a cualquier persona del género [urbano]. El género urbano es música de gente negrx. Pero, nada, ese también es otro tema.
«Es un espacio en el que mujeres y todos los cuerpos feminizados puedan ser y hablar libremente sobre la sexualidad desde el placer.»
NM: Yo sé que mayormente eres conocida por tu blog Con el verbo en la piel, que de ahí te conocí. ¿De dónde nace el deseo de crear este blog dedicado al erotismo y a la sexualidad?
ACM: El blog surgió hace cuatro años con el fin de encontrarle respuestas a todas las preguntas que tenía sobre mi sexualidad, quién yo era, y cómo supuestamente debía comportarme en sociedad. También buscaba sanar muchas heridas y tener una relación más cercana conmigo misma; con mi cuerpo, con mi ser, con todo. Comenzó como una página de poesía erótica. Cuando escribía cuentos y novelas, siempre había algo muy erótico presente. Ya con el tiempo ha ido evolucionando de acuerdo a mi crecimiento personal, pero también de acuerdo a lo que la gente está pidiendo. Es un espacio en el que mujeres y todos los cuerpos feminizados puedan ser y hablar libremente sobre la sexualidad desde el placer, el gusto, el goce.
NM: Sí, es algo tan importante. Y me encanta ver que el blog ha tenido tantos frutos, como el podcast, por ejemplo. ¿Nos puedes hablar más sobre eso?
ACM: El podcast fue y es un riesgo. La idea surgió cuando en medio de una entrevista me preguntaron sobre lo próximo que vendría para el blog. Y no había pensado en eso todavía. Estaba cómoda. No supe qué responder, así que dije que haría un podcast. [Se ríe] Todavía no había un podcast en Puerto Rico que hablara de sexualidad, y eso nos dio una ventaja brutal. También me dio la oportunidad de explorar la faceta como periodista porque siempre tenía con quien conversar acerca de distintos temas. Es algo bien orgánico. Apenas pasa por un proceso de edición y las conversaciones se publican como salgan. En parte porque quiero normalizar hablar de sexo. Por eso al principio muchas entrevistas eran en cafés, en lugares públicos.
NM: Eso lo veo mucho, especialmente en el episodio que trabajamos juntas. Dicho todo esto, ¿hay algo más allá del podcast que ves sucediendo con el blog en un futuro?
ACM: Ya no veo el blog como solo un blog. Lo veo como un proyecto mucho más grande. Ahora mismo, nuestro plan principal es seguir haciendo los SEXPOs anualmente. Obviamente con la idea de seguir amplificando esta conversación, y generando espacios para poder tenerla. A largo plazo, me gustaría hacer acompañamiento y coaching sexual. Ya estoy por terminar una certifiación en el tema. Pero vamos por ahí. Ya nos estamos imaginando un montón de cosas bien chulas.
NM: Me encanta. Conecto un montón con el proyecto porque, cuando comencé a escribir, escribía mucho sobre la sexualidad femenina. Y ahora estoy estudiando para ser sexóloga. Así que me encantaría colaborar más contigo en un futuro, especialmente con los SEXPOs. Háblanos más sobre ellos. ¿De dónde salió esa idea y cómo fue ese proceso de organización?
ACM: El SEXPO sale con la idea de poder representar a un montón de gente. Una vez participé de un conversatorio en el que solo éramos dos personas negrxs. Y eso me puso a pensar. Quería que personas negrxs, gordxs y de la comunidad LGBTTQIA+ estuvieran en un mismo espacio sosteniendo conversaciones y dinámicas en relación a la sexualidad. Cuando me vino la idea, la miré para hacerla este año porque pensé que sería demasiado trabajo. No existía un expo como este en Puerto Rico todavía, que educara a las personas sobre estos temas. Pero cuando fui a la conferencia que te cuento, decidí hacerlo ese mismo año, en 2019, junto con mi mejor amiga en dos meses. Fue un súper viaje. Estaba segura de que quería que fuera una experiencia, no solo charlas; que nos divirtiera, sentir placer de verdad. Fue mucho trabajo, maratónico, pero bien divertido.
NM: A mí me encantó el evento. Recuerdo que fui con una de mis mejores amigas. Y antes de eso llevaba tiempo mencionándole a mi mamá que quería participar de algo así. Estuvo muy bueno, de verdad.
ACM: ¡Gracias!
«No me puedo despegar de la negritud. No me puedo despegar de la piel. Y no me puedo despegar de las experiencias.»
NM: ¿Nos puedes contar de dónde sale el nombre Con el verbo en la piel?
ACM: ¡De mi tatuaje! El nombre fue lo primero que me inventé cuando vivía en Nueva York. La palabra ‘verbo’ siempre me gustó mucho, y sabía que eso sería lo primero que me tatuaría. También es un nombre muy poético, a tono con lo que era el blog al principio.
NM: Me gusta mucho porque tu experiencia como mujer negra está muy atada al trabajo de Con el verbo en la piel. También, como mujeres negras, somos hipersexualizadas todo el tiempo. Así que retomar eso de una manera tan poderosa es bien valiente. ¿Cómo eso ha influenciado tu trabajo?
ACM: Eso es todo. No me puedo despegar de la negritud. No me puedo despegar de la piel. Y no me puedo despegar de las experiencias. Con el verbo en la piel es mi proyecto personal, es un proceso de sanación. Desde chiquita fui bien hipersexualizada. Crecí con muchos miedos, muchas inseguridades que tenían que ver con cómo me proyectaba y con mi cuerpo. Y cómo mi cuerpo llamaba tanto la atención. Tampoco puedo hablar de la sexualidad desde otra piel. Hablar desde una mujer gorda y negra es algo revolucionario porque todavía hay un ideal muy eurocéntrico dentro de lo que es la sexualidad. No estamos representadas, nuestras historias no están siendo contadas. Y por eso es que este proyecto tiene tanta magia. Viene desde la piel, punto. Porque tampoco tenía formación en sexología hasta ahora. Lo que está ahí es mi experiencia de vida. Por eso pienso que tiene tanta validez, por eso es que es tan cercano para la gente.
NM: Creo que eso lo hace aún más poderoso. Porque no estás hablando desde una especialidad o competencia, sino desde tu experiencia, tu subjetividad. Y te admiro muchísimo. Yo también he tenido que desaprender muchas cosas sobre mi propia hipersexualización.
ACM: Es bien cuesta arriba también porque como mujeres se nos ha privado el goce por muchos años. Y más a las mujeres negras, cuando históricamente nuestros cuerpos han sido sometidos al trabajo. Nuestros cuerpos siempre han sido propiedad de otrxs. Y resignificar la sexualidad desde ahí, desde ese poderío, es otra cosa.
NM: Sí, es retomar tu placer. Pienso que ahí también está la magia de Con el verbo en la piel. Como bien dices, proyectos como este tradicionalmente parten desde lo eurocéntico, lo cis y lo heterosexual. Por eso, te pregunto: ¿Has enfrentado algún tipo de crítica o, incluso, racismo en el proceso?
ACM: Más que comentarios racistas, moralistas. He tenido muchas personas diciéndome que no debería llamarme mujer, que soy promiscua. Pero las cosas se toman de quien vengan y la mayoría de las críticas han sido positivas.

NM: Puedo entender por qué la mayoría han sido positivas, y me alegra que la gente conecte tan bien con el contenido. Cambiando el tema, sé que también colaboras con Revista Étnica. ¿Qué haces junto a ellxs exactamente?
ACM: Soy la primera colaboradora de Revista Étnica, desde el primer día. Colaboro como escritora, editora y creadora de contenido. He hecho de todo. La revista es como mi ahijada. Es un proyecto al que le tengo mucha fe, que vino a abrirle las puertas a mucha gente e iniciativas. Es un precedente, un antes y después en las comunicaciones de este país.
NM: Estoy súper de acuerdo. No he colaborado con la revista pero la he estado viendo desde el principio y el desarrollo ha sido tan satisfactorio. Ahora, quisiera hablar un poco sobre tu poesía. Aparte del erotismo, ¿hay algún otro tema que te gusta explorar?
ACM: Hace mucho tiempo que no escribo poesía erótica. Y sí, hay otros temas que toco, como mi niñez. Cómo se forjó y quién esa niña. Ahora mismo hay un poemario que va a salir. Se supone que saliera en marzo pero la pandemia me lo detuvo. ¡Mi primer libro! Saldrá cuando tenga que salir, supongo. Pero sí, ahí exploro más mi niñez en lugar de mi sexualidad.
«Escribir es verme en otros niveles. También es poder tener ese espacio para sanar. Es sanar todas mis versiones.»
NM: También quería hablar brevemente sobre tu postura como periodista. Has sido bien vocal acerca del reportaje que lanzó NotiCel Investiga sobre el racismo en Puerto Rico. ¿Cuál crees que fue el propósito de publicar algo tan obviamente desinformativo?
ACM: Este tema me ha dado bien duro porque yo amo el periodismo. Y ver personas que hacen un mal uso de esta profesión me da mucho coraje cuando hay periodistas en este país que no tienen trabajo. ¿Cuál es el propósito? Siento que la línea completa es una agenda bipartidista. Hay una agenda oculta, específicamente en cómo se manejan los temas. También me hace pensar en dónde se presenta este programa, a qué hora y a quiénes va dirigido. No es a los millennials. Es la gente adulta la que ve televisión, gente adulta que vota. En fin, eso no es periodismo.
NM: Estoy de acuerdo. Se nota que hay alguien que está tratando de cambiar la discusión que se ha tenido acerca del racismo en las últimas semanas. Están tratando de tergiversar todo lo que las personas negrxs en Puerto Rico y en el Caribe están poniendo sobre la mesa, y que son claras. Es bien frustrante.
ACM: Exacto.
NM: Ana, quiero terminar con tu escritura. ¿Qué es lo más que te gusta sobre escribir?
ACM: Poder imaginar otras situaciones y realidades. Encontrar distintas soluciones para un mismo problema. Imaginarme en otro cuerpo, con otra voz. Escribir es verme en otros niveles. También es poder tener ese espacio para sanar. Es sanar todas mis versiones.
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